Empresario uruguayo que odia a los niños

Hace unos años, antes de tener hijos, decidimos hacer un viaje por toda la costa cantábrica.

País Vasco, Cantabria, Asturias y Galicia. Íbamos acompañados por nuestra perrita pastora.

Durante el trayecto nos alojamos en hoteles, campings y casas rurales.

Uno de ellos nos sorprendió mucho. Era un hotel apto para mascotas pero no para niños.

Como mi curiosidad me impedía callarme, tuve que preguntarle.

Era un emigrante uruguayo que adquirió un edificio y lo dividió en habitaciones a modo de hotel.

Había dos cosas que lo diferenciaban: el tema canino y que se accedía sin llave. De hecho, ni estaba en las instalaciones.

Nos comentaba que todo el mundo iba a hoteles habituales en los que se mezclaban todo tipo de personas. Pocas opciones diferentes había hace unos años.

En su hotel quería otro tipo de clientes.

Lo que tenía claro que no quería eran niños. Por contra, perros sí.

Niños NO

Perros SI

Y esa diferenciación hacía que se le conociera.

Perros SI

Niños No

Se le llenaba el hotel, sobre todo cuando había eventos en la ciudad.

Empresaurios y viajantes le pedían alojamiento. Por la tranquilidad.

Quien tiene un negocio y está bien situado en su mapa, bien sabe el valor que tiene esto.

Es una de las estrategias más rentables cuando tienes en negocio. Que te perciban como diferente. Y que lo seas, claro.

Estrategia genérica por enfoque se llama y se trabaja en el módulo 3, si cuadra, una vez tu negocio parece que tiene viabilidad.

Es la estrategia más cuestionada. Tener menos mercado implica mejores clientes, aunque no lo parezca. Pero eso ya para otro mail.

Pasa buenos días.

Jorge.

PD. Los niños dan mucho porsaco. Tengo evidencias demostrables con tres criaturas por el mundo.

PD. Siempre que haya mercado, es mi estrategia favorita. Y suele haberlo.

Este es uno de los mails que envío a mi lista de correo diariamente. Los habrá mejores o peores.

Decídelo tú.

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