No es lo mismo hacerlo con cinco que con cuarenta

Veo que se aleja, y yo mirando en la distancia, diviso como mi pequeño vástago se baja los pantalones y se pone a regar una farola.

Es la soledad que implica no tener a nadie en 20 metros a la redonda, aunque creo que le importa poco.

Cara de ternura en las señoras viandantes. Cara de cítrico en algunos vigilaobras.

¿Imaginas hacerlo con cuarenta?

Sería fantástico, pero lo normal es no atrevernos. La multa sería lo de menos.

Y es que salvando las distancias, nos hemos vuelto muy previsibles. Lo que se espera de nosotros suele ser lo habitual. Por eso destacan las propuestas diferentes.

Poco han cambiado las cosas.

El sábado me preguntaba un conocido esto:

«nos piden que cuantifiquemos el crecimiento en usuarios de la plataforma a 5 años y el % de usuarios premium que tendremos»

Si entre el 60 y el 90% de las empresas no llegan al quinto año, ¿cómo es posible que en un master pregunten esto?

Pues no tengo respuesta.

Opinión si.

Cuando quieres lanzar algo, lo primero que hay que hacer es validarlo. Y eso con planes a cinco años es perder el tiempo. Ni siquiera sabes lo que va a pasar mañana, cómo saber a cinco años.

Para esto existen mecanismos que permiten ir poco a poco validando lo que va ocurriendo. Es la forma más clara y económica de hacerlo.

También se puede hacer de otra forma. Invertir decenas de miles y lanzarse a la aventura. Muy respetable también. Muy de bares de este país.

También puedes tener un hobby. Nada que objetar.

La respuesta que le he dado va en este formato. Lanza, prueba, y cuando lleguen ventas, habrás empezado a validar tu producto o servicio.

Cuando ya conoces lo necesario para empezar: clientes, competencia y a ti mismo, ya vas bien encaminado. Y eso es lo que sugiero hacer al principio.

Lo que hago sé que puede ayudarte a vender más.
Déjame tu mail y te lo cuento por fascículos en siete días.