¡Increíble las casualidades que se han tenido que dar para que llegues hasta aquí!

La carta te tuvo que llegar.

La tuviste que abrir.

Decidiste entrar en la web.

Solamente por eso mereces todos mis respetos.

No es habitual hacer cosas diferentes.


Aquí abajo tienes un formulario para poner tu correo electrónico.

Te preguntarás el motivo y es normal.

Te lo explico.

Entras en cualquier sitio web y sin haber empezado a leer, te ofrecen bisutería digital para descargar a cambio de tu correo.

Eso que te ofrecen, normalmente no vale para mucho. Así sólo consigues correos de gente que nunca te comprará. Hablo por experiencia propia.

Por tanto si voy a pedirte tu correo, es porque pienso firmemente que lo que voy a contarte es de interés para ti.

Real.

Y para eso te pido permiso, sin ofrecerte regalos que jamás usarás.

Será tu correo a cambio de una serie de mails que te ayudarán a entender porque a los negocios digitales les cuesta tanto vender.

Y aunque suene a vende alfombras, lo tienes bien cerca. Y no se usa.

Ese es mi compromiso y por lo que te pido permiso.

Si no quieres dejar tu correo, tampoco pasa nada. Aquí termina todo.

Pasa un buen día.

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